2) El sistema de funcionamiento de la lengua (texto)

EscribiendoEsto se refiere al conocimiento de la normativa de la lengua; es decir, la gramática y sus contenidos, como la correspondencia fonema-grafema, la sintaxis, la ortografía, etcétera.

La propuesta curricular del Ministerio de Educación recoge los últimos avances que ha realizado la ciencia pedagógica y lingüística para la enseñanza inicial del código alfabético. Relaciona su aprendizaje con su uso. Parte por desarrollar la curiosidad, las ganas de comunicarse en un código común a todos, de una reflexión significativa del para qué.

La propuesta de trabajo del Segundo año diferencia la enseñanza del sistema de funcionamiento de la lengua, de la enseñanza de la lectura y escritura. Cuando los docentes están enseñando el código no están enseñando a leer y a escribir. Esto quiere decir que, en Segundo año, como reza la Actualización y Fortalecimiento Curricular, además hay que enseñar y reforzar la lectura, la escritura y la comunicación oral.

La propuesta para la enseñanza del código para el Segundo año de Educación Básica pone énfasis en el significado. No es aprendizaje mecánico ni memorístico; al contrario, invita a reflexionar sobre la lengua. Los métodos silábico y fonético utilizados por casi todas las escuelas fiscales y rurales son fundamentalmente asociacionista, que no invitan a reflexionar sobre el significado de las palabras u oraciones que se leen o se escriben.

Quienes usan ese tipo de métodos piensan que la comprensión llega después; primero, las y los estudiantes deben ser diestros en “oralizar” las sílabas. Usar este tipo de métodos en contextos no lectores tiene el riesgo de sellar con el “sin sentido” a la lectura y a la escritura, y es lo que ocurre generalmente en las escuelas.

La propuesta para Segundo año invita a las y los estudiantes, luego de un proceso bastante rico de reflexión y análisis semántico, sintáctico y fonológico de palabras y oraciones, a descubrir como las letras son herramientas que permiten comunicarse con otros.

SonrisasSe propone ir de la “oralidad a la escritura”, al iniciar con la reflexión sobre la articulación oral para desarrollar la conciencia fonológica. El desarrollo de la conciencia fonológica permite a las y los estudiantes identificar, reconocer y manipular los fonemas que conforman las palabras del idioma castellano. El texto propone varias actividades para que las y los estudiantes identifiquen, reconozcan y jueguen con los fonemas.

Una vez que las y los estudiantes dominan la conciencia fonológica, se les invita a buscar y proponer hipótesis para graficar los fonemas. Así, las y los estudiantes, guiados por una mediación atinada y pertinente, llegan a descubrir el código alfabético convencional. Los niños y niñas descubren la mecánica de la lengua, la correspondencia fonema-grafema de forma rápida y con gusto, en un lapso de tiempo muy corto, y enseguida empiezan a aplicar el código en sus producciones escritas. Las y los estudiantes comprenden, entonces, que las grafías convencionales corresponden a la representación escrita de los fonemas, y que es necesario adoptar esa convención para que los “otros” comprendan las ideas y pensamientos que cada persona desea trasmitir.

Pero también entienden que es un desarrollo de importancia secundaria en la gran tarea de escribir. Reconocen que primero deben tener la idea o el pensamiento; que, además, necesitan querer comunicar esos pensamientos; y, por último, necesitan utilizar las letras para concretar los mensajes y comunicarse efectivamente.