Segundo momento

Mano
Dedo
Uña
Pie
Lobo
Ratón
Jirafa
Leche
Queso
Galleta
Yogur

TEXTO: RELACIÓN ENTRE EL FONEMA Y SU REPRESENTACIÓN GRÁFICA
ESCRITURA FONOLÓGICA REFLEXIVA

El objetivo de este momento es establecer la relación entre los fonemas y sus posibles representaciones gráficas.

Para este segundo momento, y luego de que los y las estudiantes hayan trabajado mucho de forma oral las 9 palabras (mano, dedo, uña, pie, lobo, ratón, queso, leche, galleta/yogur), mediante múltiples y variadas estrategias en los niveles semántico, léxico y fonológico, se les invita a proponer las formas posibles de representación para cada uno de los fonemas de las series.

Se presenta cada palabra de las nueve y se invita a las y los estudiantes a que propongan símbolos para representar a cada uno de los sonidos. Como vivimos en una sociedad letrada, seguramente los y las estudiantes conocen las representaciones gráficas (letras) de algunos fonemas (por ejemplo, de las vocales). Si eso ocurre, anímelos a que las dibujen en el pizarrón y explíqueles que la letra es el dibujo del fonema. Si no conocen las grafías convencionales, invíteles a que hagan sus hipótesis y reflexionen que pueden utilizar estas marcas, pero solo servirá para comunicarse entre los presentes. Si quieren que otros lean sus escritos van a necesitar usar un código consensuado por todos.

Estos ejercicios tienen como objetivo reconocer que el código alfabético es una convención, a la vez que les aproxima a la “mecánica” de la escritura.

Cuando trabajen los fonemas que tienen más de una representación, es importante trabajar de manera simultánea sus diferentes representaciones. Por ejemplo, del sonido /b/ la “b” y la “v”, el texto presenta escritas dos palabras, “venado – bola”, y se les pide que saquen una conclusión: que el sonido /b/ tiene dos representaciones: la “v” y la “b”.

Poco a poco los y las estudiantes iniciarán la incorporación de las grafías estudiadas y las descubiertas por ellos en la escritura de diferentes tipos de textos.

El docente cuelga en la clase los carteles de las tres series de palabras en nueve láminas que contienen el dibujo de las palabras y su nombre escrito en la parte inferior, separados los fonemas. Ejemplo:

Las y los estudiantes iniciarán la escritura de diferentes tipos de textos, recurriendo a la representación gráfica de los fonemas proporcionados por las 9 palabras.

Esta propuesta, a diferencia de los otros métodos conocidos, promueve en los y las estudiantes la escritura autónoma de oraciones, frases, listas, etc., tomando como referencia los carteles con las 9 palabras generadoras. Esto permite no atentar contra la libre expresión y promover el valor significativo de la escritura.

Es necesario que los y las docentes tengan en cuenta que el castellano tiene 30 letras (a, b, c, ch, d, e, f, g, h, i, j, k, l, ll, m, n, ñ, o, p, q, r, rr, s, t, u, v, w, x, y, z), pero solo 24 fonemas, debido a que, en su mayoría, estos tienen una sola representación gráfica correspondiente a las letras convencionales, salvo algunos fonemas que tienen más de una grafías. Por ejemplo, el fonema /k/ puede graficarse con las letras “k”, “c” o “qu”, como en kiosco, casa y queso, respectivamente.

Representación gráfica de los fonemas

grafismosDesarrollo del grafismo

Mucho antes de entrar a la escuela, el niño y la niña ya emplean un sistema rudimentario de escritura, pues desde el momento en que representan ideas, objetos, sucesos, etc., mediante signos gráficos, aunque estos sean garabatos o manchas de color, están utilizando un sistema similar a la escritura. Este sistema es un código propio de los niños y niñas. La única dificultad es que solo lo pueden comprender sus autores. De ahí la importancia de conocer un código común para que todos podamos comprendernos.

Vigotsky sostenía que a la escritura debía dársele desde el principio el papel de vehículo de información, más que el de destreza motora, pues de poco sirve aprender la mecánica de la escritura si no se sabe para qué sirve.

En otras palabras, que los niños y niñas puedan llegar a trazar letras con buenas formas y dimensiones es menos importante que la capacidad de expresar un mensaje.

La propuesta de Segundo año invita a que las y los estudiantes escriban con sus propios códigos y que, poco a poco, integren las grafías que van descubriendo. Los docentes, a su vez, deben proponer experiencias de escritura, mediante la producción de dibujos, garabatos u otros grafismos. Que experimenten que escribir es expresar y comunicar ideas, opiniones y pensamientos y no solo dibujar bonitas letras.

Desde esta perspectiva, el docente debe animar a la producción de grafismos de forma significativa.