Esta página tiene el propósito de orientarle a usted, como docente, en la metodología de aplicación de la propuesta curricular del Ministerio de Educación, en el área de Lengua y literatura, especialmente en el Segundo año de Educación Básica, aunque la mayoría de las estrategias para promover la lectura y la escritura significativas, pueden ser usadas en los otros años.

Según la propuesta de Actualización y Fortalecimiento Curricular de Educación General Básica 2010, los objetivos que se pretende lograr en el Segundo año de educación son:

Objetivos educativos del año

Comprender y producir

Conversaciones acerca de experiencias personales, narraciones, descripciones, instrucciones, exposiciones y argumentaciones (opiniones) orales desde los procesos y objetivos comunicativos específicos, para conseguir la adquisición del código alfabético y el aprendizaje de la lengua.

Comprender y disfrutar de textos literarios

Cuentos de hadas, cuentos maravillosos, canciones infantiles, juegos de lenguaje (adivinanzas, trabalenguas, retahílas, nanas, rondas, entre otros) y narraciones variadas adecuadas con la especificidad literaria.

Para concretar estos objetivos, la propuesta para Segundo año está organizada en cuatro grandes ejes:

Estos cuatro ejes se combinan a lo largo de todo el trabajo del año y proponen que el estudiante y su contexto cultural sean el centro de la actividad pedagógica. El manejo del texto de segundo año, por parte del estudiante, debe estar inserto en un clima de aula proactivo, en donde los estudiantes sienten que lo que saben, viven y conocen, es reconocido y valorado. Un clima de aula en el que se respire respeto, afecto y confianza es fundamental para desarrollar las competencias comunicativas y para aprender con significado.

Al interactuar con el texto de Segundo año, las y los estudiantes encontrarán el por qué y el para qué de todo lo que van aprendiendo. Las investigaciones han demostrado que la estrategia didáctica de enseñar sin comprensión sella con el “sin sentido” la relación que las y los estudiantes establecen con la lectura y escritura. Se asimilan como competencias exógenas, huecas, ajenas, que pertenecen a “otros”.

En este sentido, el eje metodológico de la propuesta se orienta a proponer estrategias básicas y fundamentales para significar el uso del lenguaje como instrumento de comunicación y reflexión:

Estas estrategias base tienen por objetivo hacer de las destrezas del lenguaje actos significativos. Es decir, enseñarlas, aprenderlas y practicarlas con una intencionalidad comunicativa específica y no como una actividad mecánica, repetitiva y memorística. Para realizar este recorrido, la propuesta para trabajar en Segundo año de Educación Básica explicita la redefinición hecha por el Ministerio de Educación en cuanto al significado de la lectura, que la concibe como un proceso interactivo entre el lector y el texto, y a la escritura como un proceso de expresión del pensamiento mediante la palabra escrita.

La propuesta para trabajar en Segundo año, afirma que leer es un proceso de construcción. Es decir, que el significado no es una propiedad del texto, sino un proceso de negociación de significados entre las ideas del lector o la lectora, y aquellas planteadas en el texto escrito. En este proceso, vamos otorgando sentido a la lectura, según nuestros conocimientos y experiencias. Todo texto, para ser interpretado, exige una participación dinámica del lector o lectora. Toda lectura necesariamente es interpretación y esta depende, en gran medida, de lo que ese lector o lectora conoce antes de leer un texto.

Esta redefinición del significado de la lectura y escritura impacta también en las intencionalidades pedagógicas, porque diferencia que enseñar lengua no es una sola enseñanza ni un solo aprendizaje. Que una cosa es enseñar el código alfabético y otra distinta enseñar a leer; que enseñar a escribir es distinto a enseñar a “amar” la lectura. Si bien estos aprendizajes o enseñanzas se complementan entre si, porque son independientes unos de otros, tienen propósitos distintos y ameritan procesos didácticos diferentes.

Es por esto que en Segundo año que deberán trabajarse integradamente cuatro ejes: 1) Las prácticas de la cultura escrita; 2) El sistema de funcionamiento de la lengua; 3) La escritura; y 4) La lectura.